
Esta semana es la última en cuanto a las entradas de los blogs. Por lo tanto es la última entrada y he decidido hacerla como la continuación de la entrada nueve, así se podrá ver más fácilmente los ciclos que sigue la economía. De este modo después del crecimiento económico de los años veinte viene la crisis de los años treinta. A continuación vamos a reflexionar sobre la dicha crisis.
Los precios agrarios mundiales habían empezado a caer a partir del 1925. Al largo del 1929, todos los países importantes, excepto Francia, disminuyeron su actividad económica.
En los Estados Unidos la recesión había comenzado por el sector de la construcción y continuó por la industria de automóvil, pero la caída de la demanda de bienes de consumo duradero se atribuía a la apuesta de los inversores por la compra de títulos a causa de las ganancias que ofrecía la bolsa. Estas señales de debilidad no se hicieron evidentes hasta el crac del mercado de valores.
El exceso del capital disponible en los años veinte en los Estados Unidos y también en otros países está en la base de la especulación de la bolsa que acabó con el crac de la bolsa de Nueva York en octubre de 1929. El traspaso de al mundo financiero de los beneficios empresariales, que no encontraban posibilidades de inversión atractivas en el mundo de la producción por la limitación de la demanda solvente, fue una de las causas de acumulación del capital en la bolsa.
La bolsa es un mercado donde se negocian acciones y obligaciones; una forma particular de obligaciones las constituyen la deuda pública.
La cotización de las obligaciones proviene de la relación entre sus tipos de interés y el predominante en el mercado y de la confianza de la solvencia del emisor. La cotización de las acciones depende de las expectativas del beneficio inmediato o futuro, pero también del capital presente en la bolsa. La subida de la bolsa se acostumbra a asociar con el buen funcionamiento de la economía, pero en realidad solo responde a las expectativas del crecimiento de los valores de la bolsa por parte de los inversores y por lo tanto depende del capital disponible y dispuesto a entrar en el negocio del mercado de valores.
Se dice que hay especulación cuando los inversores piensan sólo en el precio de venta futuro de las acciones adquiridas y por lo tanto el precio que están dispuestos a pagar no corresponde con los dividendos esperables de las empresas sino con la esperanza de poder vender a unos precios superiores.
Como podéis ver me he centrado un poco en explicar cómo funciona el mercado de valores y porque hubo la crisis del 1929 también llamada el crac del 1929. La comparación de esta entrada con la actualidad es inminente. Podemos ver que la crisis del 1929 empezó por la construcción, a caso alguien tiene duda de la gravedad de la situación del sector de la construcción actual en España? Si seguimos el análisis del crac vemos que el segundo sector que resultó más dañado fue el sector del automóvil, actualmente las mayores empresas de coches en España no pueden sobrevivir sin las ayudas del estado. Como podéis ver la actual crisis económica no es más que un reflejo de lo que ya pasó una vez en Estados Unidos.


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